Que internet llegó para quedarse, de eso no cabe la menor duda; que prácticamente se ha colado en todos los ámbitos de nuestra vida, lo vemos a diario. Y en el entorno formativo, ¿cómo le ha influido la red de redes a los docentes?

Podríamos decir que la influencia es más que evidente y se ve reflejada en las interacciones entre docente y alumnado, la metodología empleada, el tipo de actividades planteadas y los recursos utilizados, los medios didácticos…

En entradas anteriores decíamos que podíamos dar la vuelta a nuestras clases, aplicando nuevos modelos que cambien el orden de los sumandos de esa hipotética suma que es la enseñanza tradicional, o que podemos crear cócteles colaborativos en el aula, con el fin de facilitar la interacción del alumnado y aumentar su motivación y aprendizaje.   

Pero, ¿cómo hacerlo? ¿qué necesita saber el docente para adaptarse a este nuevo escenario formativo? Lo esencial ya no es que acumule conocimientos, porque a golpe de clic podremos acceder a más información de la que pueda tener. Lo importante es que sea capaz de desarrollar habilidades que le permitan utilizar las TIC en beneficio y aprovechamiento de todos.

Competencia digital

A este docente se le pide competencia digital, que vaya más allá del uso de procesadores de textos, presentaciones multimedia y hojas de cálculo. Se trata de actitudes, habilidades, conocimientos y destrezas que nos posibiliten la realización de tareas como buscar, encontrar, almacenar, crear y comunicar el contenido y compartirlo con otras personas, favoreciendo así el aprendizaje.

Competencias digitales

Elaboración propia

Esto nos posibilitará ser tutores autónomos, eficaces, responsables, críticos y reflexivos al seleccionar, tratar y utilizar la información. Y respetuosos con las normas de conducta acordadas socialmente para regular el uso de la información y sus fuentes.

¿Qué supone la competencia digital en un docente?

Un docente, sea cual sea el ámbito en el que desarrolle su actividad, ha de ser competente digitalmente hablando, más en un momento en el que tiene tanta relevancia la búsqueda racional de información y su transformación en nuevo conocimiento. ¿Qué le supone a un docente esta competencia?

  • Buscar:  No se trata solo de hacer una búsqueda y quedarnos con el primer resultado. Se ha de aprender a buscar, dónde y cómo, comprobar la fiabilidad de la información encontrada, manejando diferentes motores de búsqueda, bases de datos y fuentes de información diversas como bibliotecas digitales, medios sociales, blogs, repositorios audiovisuales…
  • Almacenar y gestionar: Toda esa información que arrojan nuestras búsquedas, la que nos llega por correo, la que guardamos cuando no la buscamos pero almacenamos porque “podría ser de utilidad si…” la hemos de cotejar, evaluar y filtrar en función de su validez, fiabilidad y adecuación. 
  • Crear contenidos: Tan importante es lo anterior, como la creación de nuevos contenidos que podamos compartir (texto, audio, vídeo, imágenes) en los que, partiendo de la información encontrada en la red y complementada con nuestros conocimientos y experiencias, demos lugar a contenidos propios. Estos pueden adoptar la forma de presentaciones multimedia, mapas mentales, infografías, vídeo, imagen, documentos… siempre teniendo en cuenta la norma sobre derechos de autor, licencias de uso y publicación de la información.    
  • Trabajar en equipo: Imprescindible para la coordinación entre los docentes de un curso, favoreciendo la colaboración en las aportaciones, comentarios o toma de decisiones.
  • Comunicarse virtualmente: Como la comunicación oral presencial, en la red, la videoconferencia es muy útil para intercambiar impresiones, resolver dudas o llegar a acuerdos. Para los docentes es importante comunicarnos con otros compañeros, especialistas, alumnado… y las opciones que ofrecen las herramientas actuales para crear videoconferencias, grabarlas y compartirlas para verlas de forma asincrónica, han favorecido mucho el proceso comunicativo.
  • Tener presencia en los medios sociales: La web 2.0 favorece, no solo la información, sino la interacción entre las personas en la red. Hemos de cuidar nuestra identidad digital, desarrollando comportamientos adecuados para proteger nuestra imagen, pero sin dejar de participar de una forma activa, constante y productiva en los medios sociales.
  • Crear y gestionar aulas virtuales: Cada vez son más frecuentes las acciones formativas impartidas en modalidad de teleformación o combinando formación presencial y en línea. Esto hace necesario que los docentes desarrollemos habilidades para crear diferentes tipos de actividades, recursos que transmitan los contenidos, pruebas de evaluación o mecanismos de comunicación en el aula virtual.

¿Qué herramientas necesita añadir el docente a su mochila digital?

Son muchas las herramientas que nos encontramos en la red que nos posibilitan el desarrollo de las tareas que acabamos de nombrar. Algunas de ellas tienen una utilidad específica y otras son polivalentes, permitiéndonos desarrollar diversidad de acciones.

A modo de ejemplo presentamos un tablero con algunas herramientas básicas. Son todas las que están pero no son todas las que son.

http://goo.gl/UCUu4c

Elaboración propia http://goo.gl/UCUu4c

En definitiva

La competencia digital implica en tutores y tutoras tres aspectos: nociones básicas de TIC, profundización del conocimiento y generación de nuevo contenido, demostrando un saber hacer multimedia, informacional e informático y un saber ser/estar como ciudadano digital.

Docente, y tu ¿qué herramientas incluyes en tu mochila digital?